Pocos empresarios se atreven a decir las cosas claras y de frente; Jaime Salazar del Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones (COMIR) es franco, y reconoce que en el mar de embrollos del sector turístico, a la iniciativa privada le toca remar sola.

Lo encontramos en la Expo Crea que se realizó ayer en Cintermex de la capital de Nuevo León; un Congreso y Exposición para probar protocolos sanitarios. Ahí Salazar, da a conocer sus argumentos al equipo de AltavozTurismo.

“En la Iniciativa Privada ya dejamos de pensar en lo que nos podría ayudar el gobierno federal, lo único que le pedimos es: no estorbes, déjanos en paz, no generes nuevos trámites, ni nuevas cargas fiscales, el tipo de cambio condúcelo con responsabilidad, un ambiente de certeza jurídica”

Los datos que investigó Jaime Salazar son críticos: del 1.6 por ciento del PIB que lograron antes de la pandemia; aquello que la Industria de Reuniones aportó al país, solo son añoranzas. De acuerdo a sus pronósticos, se quedarán con el 0.8% por ciento, en un segmento que ya ha perdido 400 mil empleos con un impacto económico de 10 mil millones de dólares.

Los empresarios de la Industria de Reuniones prefieren ganar poco, pero estar presente en las Expos y Ferias: “Hay un menor retorno de inversión, la rentabilidad es pequeña, pese a los márgenes que acostumbraban en esta industria que era de 30 por ciento hacia arriba, hoy, si bien nos va, es del 10 por ciento”. Comenta Salazar.

Las pérdidas son incontables, se habla de 400 mil empleos perdidos en la Industria de Reuniones, de los cuales hay 140 mil que dan por abandonados y otros 160 mil que ya no son necesarios. Ahora bien; “Desde antes de pandemia, la falta de apoyos se manifestaba, de tal manera que por eso el PIB venía a la baja” comenta el presidente de COMIR.

Como los perritos; poco a poco van abriendo los ojos los empresarios del sector turístico.

Fuente: EL CASTOR